BELTRÁN ADELANTA EL FUTURO, BREY TODAVÍA NO

BELTRÁN ADELANTA EL FUTURO, BREY TODAVÍA NO

El presente y lo que viene para los juveniles arqueros de River y Boca.

A sus 21 años, Santiago Beltrán va camino de conseguir en River lo que a sus 23, Leandro Brey todavía no ha podido lograr en Bocaganarse el puesto de arquero titular. Mientras que Beltrán por su seguridad, su personalidad, su capacidad para anticiparse a las jugadas y, desde luego, por sus intervenciones decisivas va camino de quedarse con el lugar que Franco Armani viene ocupando desde 2018, Brey no ha terminado de convencer y por eso, debe seguir esperando que llegue su momento. Antes por detrás de Sergio “Chiquito” Romero y ahora de Agustín Marchesin.

Dieciseis partidos (catorce del Torneo Apertura, uno de la Copa Argentina y otro de la Copa Libertadores) le bastaron a Beltrán para demostrar que el arco de River no le queda grande y que el de la Selección Argentina no está demasiado lejos en su futuro. Era el año pasado, el tercer o cuarto arquero del plantel riverplatense por detrás de Armani y Jeremías Ledesma, transferido a Rosario Central.

Cuando Armani se lesionó en la pretemporada, Marcelo Gallardo le hizo dar el gran salto y Beltrán no desaprovechó la oportunidad. Incluso, el destino le hizo un guiño: Armani reapareció ante Vélez pero se resintió de su lesión y sólo pudo jugar el primer tiempo. Beltrán entró en el segundo y de allí en más, no soltó el puesto. Ni siquiera cuando Eduardo Coudet llegó como técnico. Nadie piensa que River deba ir a buscar un arquero. Saben que con Beltrán, el arco está en buenas manos. Por eso, el domingo jugará su primer Superclásico. Habrá que ver como responde.

Brey tuvo la oportunidad de que quedarse con el arco de Boca luego de aquel incidente de 2024 entre “Chiquito” Romero y los plateístas de Boca en el superclásico ante River. Pero no terminó de ganarse la confianza de los dirigentes ni de los hinchas. Siempre le faltó algo y acaso falló en algunos goles. Por eso, a principios de 2025 fueron a buscar a Marchesin. Y aunque algunas veces debió ceder el puesto por suspensiones y lesiones, su titularidad nunca estuvo en cuestión. Cada vez que le toca entrar, Brey sabe que juega de prestado.

Si los arcos de River y de Boca son los más grandes (e ingratos) del fútbol argentino, Beltrán ha logrado achicar la valla “millonaria”. Todavía no ha cometido grandes errores y habrá que ver cómo reacciona el día que inevitablemente le sucedan. Y cómo soporta la presión de competir con un histórico como Armani, que quiere recuperar el puesto y por lo que se sabe, no está dispuesto a ir al banco por mucho tiempo.

Brey, a su vez, debe seguir esperando. El presidente Juan Román Riquelme no descree de sus condiciones y se niega a venderlo o a prestarlo. Piensa que la experiencia la debe ganar como arquero suplente de Boca y no como titular de ningún otro equipo. También, que las oportunidades que tuvo, no las desaprovechó pero tampoco las aprovechó a fondo. Por eso, verá el superclásico desde el banco de los visitantes del Monumental. Mientras Beltrán pudo adelantar el futuro, Brey todavía anda en eso.