CLAVES PARA ENTENDER UN FENÓMENO ÚNICO QUE SE ACENTUARÁ ESTE AÑO

CLAVES PARA ENTENDER UN FENÓMENO ÚNICO QUE SE ACENTUARÁ ESTE AÑO

Ambos episodios forman parte de un mismo sistema climático y se van alternando a lo largo de los años

 

   El Niño es un fenómeno climático natural que se produce cuando las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial se calientan más de lo normal. Este calentamiento altera la circulación habitual de los vientos y lluvias a gran escala. Normalmente, los vientos alisios empujan el agua cálida hacia el oeste del Pacífico, cerca de Indonesia y Australia. Pero cuando estos vientos se debilitan, el agua cálida se desplaza hacia la zona central y oriental del Pacífico, especialmente frente a las costas de Perú y Ecuador. Esto aumenta la temperatura del mar y altera la precipitación.

¿De dónde viene el nombre del Niño?

   El Niño forma parte de un sistema climático más amplio llamado el Niño-Oscilación del Sur (ENOS), que relaciona los cambios de temperatura del océano con las variaciones de presión atmosférica y de los vientos en el Pacífico tropical. Los episodios de Niño suelen aparecer cada dos o siete años y pueden durar entre nueve meses y dos años. Cuando el Niño es intenso, la temperatura media global del planeta suele aumentar temporalmente porque el océano libera mayor calor hacia la atmósfera. De hecho, muchos de los años más cálidos registrados han coincidido con fuertes episodios del Niño.

   El Niño recibe este nombre porque pescadores de las costas de Perú y Ecuador observaron hace siglos que, hacia finales de diciembre, aparecía una corriente de agua más cálida que lo normal en esta zona del océano Pacífico. Como coincidía con la época de Navidad, le llamaron el Niño, haciendo referencia al Niño Jesús.

¿Qué es y cómo se forma la Niña?

   La Niña es el fenómeno opuesto a El Niño. En este caso, las aguas del Pacífico ecuatorial se enfrían más que lo habitual. Esto ocurre porque los vientos alisios se refuerzan y empujan aún más el agua cálida hacia el oeste. Como consecuencia, emergen aguas frías desde el fondo marino en la zona oriental del Pacífico, un proceso conocido como afloramiento.

   La Niña también forma parte del ENOS y a menudo aparece después de un episodio del Niño, aunque no siempre se alternan de manera perfecta. Entre uno y otro fenómeno también pueden existir períodos neutros. Los episodios de La Niña también suelen producirse cada pocos años y, en algunos casos, duran más que El Niño. Al favorecer un enfriamiento de las aguas superficiales del Pacífico, suelen reducir ligeramente la temperatura global del planeta.

¿Qué zonas del planeta son las más afectadas?

   Los efectos de El Niño y La Niña no son iguales en todas partes, pero las regiones del Pacífico y las zonas tropicales son las más sensibles. Durante los episodios del Niño, la costa occidental de América del Sur, especialmente Perú y Ecuador, suele recibir lluvias muy intensas e inundaciones. En cambio, Australia, Indonesia y partes del Sudeste Asiático suelen sufrir sequías y mayor riesgo de incendios forestales.

   La Niña suele provocar el efecto contrario: más lluvias en Australia y en el Sudeste Asiático, y más sequía en la costa pacífica sudamericana. También existen impactos en otros continentes. En África, India, Norteamérica e incluso Europa pueden variar las temperaturas, las tormentas y las precipitaciones. Por ejemplo, algunos inviernos europeos se vuelven más suaves o más húmedos según la fase del ENOS.

   Fotografía satelital cedida por la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) a través del Centro Nacional de Huracanes (NHC) estadounidense que muestra el estado del clima en el Atlántico y parte del pacífico. Expertos de EEUU prevén un "Superniño" este 2026 que modificará los patrones climáticos a nivel global.

¿Por qué afectan tanto a todo el planeta?

   El Pacífico es el mayor océano de la Tierra y acumula una enorme cantidad de energía en forma de calor. Cuando la temperatura de sus aguas cambia, también cambia la forma en que la atmósfera reparte el calor y la humedad por el planeta. Estas alteraciones modifican las corrientes de aire, las zonas de lluvias y las trayectorias de muchas tormentas. Es como si el Pacífico actuara como un gran motor climático global: cualquier cambio importante en su funcionamiento tiene consecuencias a escala mundial.

D.N