COLAPINTO SE LUCIÓ Y SUMÓ CON ALPINE EN CHINA
El argentino se destacó en la segunda carrera del año y finalizó décimo, a pesar de ser víctima de un choque que pudo haberle arruinado la tarde en Shanghai.
Franco Colapinto no pudo disimular su bronca por las peripecias que complicaron su espectacular actuación en el Gran Premio de China, pero posiblemente basten un par de horas y algo de calma tras el vértigo deportivo para que el argentino logre sonreír y compartir la emoción de esos millones de compatriotas que madrugaron para verlo este domingo, sufrieron y festejaron cada vuelta de una carrera emocionante, se conmovieron con la máxima alegría desde el regreso del pilarense a la Máxima y no temieron despertar a los vecinos con un grito que se quedó afónico en pleno amanecer en Argentina al verlo terminar décimo: ¡Sí, Franco, lograste tu primer punto con Alpine en la Fórmula 1!
Cruzar la muralla y sumar
Kimi Antonelli cruzaba la bandera a cuadros en el circuito de Shanghai logrando su primera victoria en el Gran Circo y en China todos celebraban el triunfo del jovencito italiano, pero las argentinas y los argentinos que se levantaron a las cuatro de la mañana para alentar a su piloto solo tenían ojos para seguir detenidamente el A526 en esos metros finales y asegurarse que lo que sus sentidos registraban era real: después de un 2025 en el que Alpine le entregó a su dupla un monoplaza débil y difícil de conducir, después de aquellos 18 fines de semana en los que el pilarense batalló con sus rivales y los infortunios causados por ese caótico A525, después de una pretemporada que ilusionó con la labor exhaustiva sobre el nuevo auto, el flamante motor Mercedes y, sobre todo, la titularidad del #43 para encarar el nuevo año de la Máxima, después de todo aquel revoltijo de emociones, sensaciones y sueños, al fin Colapinto tenía la oportunidad de mostrar su valía deportiva y, en la segunda fecha del 2026, lograba terminar entre los diez primeros, dándole a Alpine el primer punto registrado bajo su nombre.
Todo eso ocurrió cuando el pilarense cerró su actuación en la décima posición de este segundo Gran Premio del año, con un tiempo de 1h33m28s010. La primera unidad de Colapinto con la escudería anglofrancesa (la sexta en su historial personal en la Fórmula 1) se construyó poco a poco este domingo gracias a una notable actuación del piloto nacional, quien atacó en el momento justo y defendió con la mejor técnica, pero también debió superar con destreza un camino a la meta al que no le faltaron grandes obstáculos y dificultades. Si su sólido trabajo al mando del A526 entusiasmaba en cada uno de los 56 giros del trazado en Shanghai, las sorpresas que se iban desatando en medio de la competencia minaban de tensión y nervios los cuerpos de sus fanáticos. Cada uno de los variados imprevistos con los que Colapinto debía lidiar sobre la pista asiática -allá, lejos, dándole media vuelta al mundo- se iba sintiendo en el alma de sus seguidores como una odisea eterna en una carrera infinita, y aquel esfuerzo del argentino en la búsqueda de su(s) primer(os) punto(s) con Alpine se percibía, vuelta a vuelta y con cada nueva complicación, tan sinuoso e interminable como la kilométrica muralla china.
Talento, gestión y empuje en Shanghai
Inventándose oportunidades y ganando posiciones por sus ofensivas al volante del Alpine, ejecutando maniobras defensivas milimétricas, gestionando con inteligencia y precisión la batería de su A526 (clave en esta era renovada de la Máxima) o superando escollos inesperados gracias a su talento, la conclusión es contundente: Colapinto hizo todo bien en China. Superó dos rivales en otra buena largada para meterse entre el Top10 nomás en la primera curva en Shanghai, brilló en su defensa ante las ofensivas del francés Esteban Ocon y siguió adelante pese al golpazo que el piloto de HAAS le dio desde atrás a causa de su habitual negligencia sobre la pista; su Alpine quedó dañado cuando el argentino venía con gran ritmo, acababa de salir de boxes con neumáticos frescos y encaraba un final de carrera (iban 33 vueltas) prometedor para sus ilusiones de sumar puntos. Colapinto se sobrepuso anímicamente a ese infortunio y, con cuidado, forzó al máximo al A526 para escalar hasta la zona de puntos. Es cierto (y aquí la bronca del argentino): de no haber sido por el abandono de Max Verstappen a nueve giros del final por un problema en su Red Bull, el pilarense no habría quedado décimo y, por ende, no habría sumado puntos. Persiguió hasta lo último a Carlos Sainz (llegó a estar a dos décimas del español, que finalizó noveno) con su Alpine roto y unos neumáticos exigidos al extremo y, aunque no logró la satisfacción de adelantarlo y “ganarse” su propio punto, nada empañará el recuerdo de su estreno en este circuito. Aquí volvió a sumar tras aquel décimo puesto con Williams en el GP de Estados Unidos de 2024.
“Obviamente fue bueno haber sumado puntos, pero estoy triste porque lo logré por haber tenido suerte: si no se hubiera quedado Max (Verstappen), yo no habría sumado”, expresó un apenado Colapinto apenas se cruzó con la prensa tras el final de la acción en China. “Tuve mucha mala suerte. Lo que me da bronca es que, cada vez que estoy por hacer algo bueno, hay algo que me frena. Sentí que fue una de mis mejores carreras, empujando todo lo que podía, largando con gomas duras y avanzando un montón... Lo di todo y cuando lo das todo y no salen las cosas, te da más bronca… pero es parte de la Fórmula 1”, explicó sus sensaciones el argentino, quien al final pudo cambiar un poco su desazón por entusiasmo y garantizó: “Ahora vamos con todo a Japón”.
Flavio Briatore, mandamás de Alpine, reconoció la buena labor del pilarense y también de su compañero Pierre Gasly, quien finalizó sexto y conquistó ocho puntos. “Conseguir nueve puntos y que tanto Pierre como Franco puntúen es un gran resultado para el equipo -señaló el asesor ejecutivo de la escudería anglofrancesa-. Ambos pilotos hicieron un trabajo excelente y obtuvieron una buena recompensa. Es la primera vez que el equipo suma puntos en ambas carreras esta temporada y eso demuestra que puede ser competitivo y luchar regularmente por los puntos”.
El Gran Premio de China estuvo imperdible de principio a fin, aun con los infortunios que dejaron sin posibilidad de largar a los dos McLaren (Oscar Piastri, que chocó en la previa del arranque en Australia, todavía no corrió este año), a Gabriel Bortoleto (Audi) y a Alexander Albon (Williams). Kimi Antonelli, el niño mimado de Mercedes, selló su primer triunfo y además logró que el himno italiano volviera a sonar en la premiación de la Máxima tras 20 años: aquella última vez había sido gracias a la victoria de su compatriota Giancarlo Fisichella junto a Renault en Malasia. Shanghai dejó otra postal histórica: el primer podio del heptacampeón Lewis Hamilton con Ferrari, luego de que el británico finalizara tercero este domingo, detrás de George Russell. La madrugada argentina, sin embargo, miró todo aquello de soslayo: la felicidad más grande estaba concentrada en el punto que ganó Colapinto tras quizá su mejor carrera entre las que lleva en el Gran Circo, una en la que la hinchada albiceleste incluso gozó viéndolo segundo durante cuatro vueltas, luego de que los primeros cinco del pelotón entraran a boxes en el giro 11. Suzuka recibirá la tercera fecha de la temporada dentro de dos semanas con una vara emotiva que quedó por las nubes, después del día que más alegría entregó en estos pagos desde que el pilarense volvió a la Fórmula 1 con Alpine.



















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