DIEGO VALENZUELA SE QUEDÓ SIN CARGO

DIEGO VALENZUELA SE QUEDÓ SIN CARGO

La interna libertaria recayó sobre el exintendente de Tres de Febrero, que ahora ocupará la banca en el Senado bonaerense.

La Agencia Nacional de Migraciones, una suerte de ICE argentino, fue anunciada por Patricia Bullrich antes de irse del Ministerio de Seguridad. La iba a encabezar alguien de confianza de la senadora: el exintendente de Tres de Febrero Diego Valenzuela. Pero esta semana se terminó de confirmar que no habrá cargo para él y todo indica que fue por decisión de Karina Milei, que no parece querer darle más protagonismo a la jefa de bloque de La Libertad Avanza en el Senado. Su sucesora, Alejandra Monteoliva, intentó disfrazar la interna que tenía con el funcionario abortado y prometió que se seguirá con las políticas duras de migración. En su entorno, se excusan con que “no hay plata” para un nuevo cargo.

Como con la interna porteña entre Bullrich y Manuel Adorni, esta es una disputa de la que nadie en el oficialismo tiene muchas ganas de hablar. En el entorno de Valenzuela, por ejemplo, solo confirmaron que él seguirá con su trabajo y que muy probablemente, tras esperar meses una designación que no llegó, asuma la banca de senador provincial para la que había pedido licencia.

No solo la designación de Valenzuela nunca llegó, sino que el decreto que se estaba preparando para crear la Agencia Nacional de Migraciones (que fue anunciada pomposamente en diciembre) no tiene fecha de publicación y tiene buenas chances de no llegar a existir nunca.

En los mentideros políticos, se rumorea que quien dio la orden de parar todo no es otra que la hermanísima. Karina Milei viene mirando con recelo el exceso de protagonismo que por momentos consigue o busca Patricia Bullrich. Y este castigo podría ser una reacción a esto.

Otros interpretan que no le gustaba el perfil de Valenzuela para incorporarlo al Gobierno (sobre todo, recela de su amistad de años con Javier Milei) o que vislumbraba que iba a haber una mala relación entre el funcionario que no fue y la actual ministra de Seguridad, aunque los dos vienen del bullrichismo. Dicho en criollo: lo que se dice Karina Milei no quería importar una interna de los ex PRO al Gobierno. Ya es suficiente con la que tiene ella con Santiago Caputo.

Pero, ¿Cuál era el eje de la interna? De nuevo, según cuentan en los mentideros había diferencias sobre el despliegue que darle a la Agencia. Valenzuela, siguiendo lo que había anunciado Bullrich, quería una Agencia con un organigrama robusto, que controlara una flamante Policía de Migraciones que se creara de cero y que emulara al polémico ICE de Estados Unidos.

En cambio, Monteoliva quería un diseño de una dirección más austera, con pocas competencias y menos estructura. Esto a los que iban a llegar les sabía a poco: consideran que iba a ser más un puesto decorativo que algo que tuviera real incidencia sobre la migración. “En definitiva, Monteoliva sospechaba que Valenzuela lo que quería era ser él ministro”, advertían en el bullrichismo.

Están también quienes opinan que el problema no era por los recursos si no de cartel: Valenzuela al frente de la Agencia pretendía arrancar con acciones cuya espectacularidad podían robarle el centro de las cámaras a la nueva ministra.

Hayan sido por los motivos que hayan sido, lo que todos reconocen que Karina Milei se cansó y mandó a parar el decreto y la designación, que parece haber pasado a mejor vida.

Así las cosas, fue la ministra de Seguridad la encargada de intentar disimular que se estaba dando marcha atrás con una decisión que anunció Bullrich y que había tenido a Valenzuela trabajando los últimos meses en la creación de la Agencia y prácticamente a punto de ser nombrado. “La política migratoria no se suspendió ni se demoró. Desde que la Dirección Nacional de Migraciones pasó al Ministerio de Seguridad, la articulación con las fuerzas federales se profundizó. Estamos trabajando en la Agencia de Seguridad Migratoria y en una reorientación de la política migratoria", aseguró Monteoliva, quien -no obstante- no puso fechas para la creación de esa agencia.

Luego dio rienda suelta a su discurso que busca emular el de Kristi Noem, la funcionaria que en su momento dirigió ICE: “La migración no es un delito. Pero el desorden migratorio genera serios problemas de seguridad. Tenemos que controlar mejor las fronteras y tener una política más proactiva: Extranjero que comete delito, se va. No importa si es de un país vecino, de China o de donde sea. Extranjero que cumple la ley, que trabaja o estudia, no tiene ningún problema. Nuestro objetivo es el delincuente, el narcotraficante y el terrorista. Eso no lo vamos a permitir".

Con el nuevo organigrama en el freezer, todo indica que la mano dura sobre los migrantes seguirá en manos del Ministerio de Seguridad de forma exclusiva y con Monteoliva como su rostro visible. No habrá ni Agencia, ni nueva Policía Migratoria, ni un aparato de inteligencia específico para el área. Tampoco se contratará a los técnicos que había aportado Valenzuela.

En el entorno del exintendente buscaron no polemizar con la ministra. Simplemente dijeron que el dirigente ahora retomará su agenda bonaerense, para “llevar el modelo Milei a cada rincón de la provincia”. Y destacaron su buena relación con Sebastián Pareja. Le va a venir bien si tiene que disputarle la candidatura a gobernador a otras figuras del PRO que se volvieron violetas: el primer anotado es el actual ministro del Interior, Diego Santilli. De hecho, hay una última versión de por qué no le dieron el cargo: “No le querían subir el precio en la interna por la provincia, donde los posibles candidatos son Santilli y Pareja”, indicaron a este diario.