JUAN MANUEL CERÚNDOLO Y EL LADO B DEL BATACAZO ANTE JANNIK SINNER
Tras perder los dos primeros sets, el zurdo de 24 años logró la mejor victoria de su carrera y la más valiosa del tenis nacional en casi una década. Del origen de “La Compu” y el sobrehueso en la cadera a la familia que respira deporte.
Juan Manuel Cerúndolo provocó un cimbronazo de calibre internacional este jueves nada menos que en el corazón de París: eliminó de Roland Garros al número uno del mundo Jannik Sinner, indiscutible favorito ante la ausencia por lesión del bicampeón vigente Carlos Alcaraz, después de haber perdido los dos primeros parciales, por 3-6, 2-6, 7-5, 6-1 y 6-1.
Lo hizo en la Philippe Chatrier, la cancha central del torneo más valioso del mundo sobre polvo de ladrillo, y luego de haberse visto contra las cuerdas: con una desventaja de dos parciales llegó a estar 1-5 en el tercer set. Hasta que el duelo mostró un perceptible vuelco: Sinner no pudo controlar el malestar general, atormentado por algunos calambres en el aductor derecho y por el agobiante calor del primer turno en París -la temperatura llegó hasta los 33 grados-. Incluso despertó cierta polémica: pidió atención del fisioterapeuta cuando sacaba 5-4 y 0-40 en el tercero y se fue cinco minutos al vestuario en medio del game.

Jannik Sinner con calor en Roland Garros El italiano sufrió diversos malestares durante el partido ante Cerúndolo. ALAIN JOCARD. AFP
Juanma, acaso el rival más dificil que puede tener un tenista top en condiciones físicas adversas, lo explicó luego del triunfo, con su habitual humildad -infrecuente en el ambiente-: “Me siento mal por él. Tuve suerte, tampoco me voy a agrandar. No sé bien qué le pasaba, si eran calambres o qué. No quiero decir ni que le gané. Yo cumplí, jugué bien. Espero que se recupere pronto”. Y advirtió, de cara a su primera aparición en la tercera ronda de un Grand Slam: “Estoy muy feliz, voy a seguir intentando jugar mi mejor tenis. Esta es mi mejor superficie; espero estar listo para el próximo partido”.
El zurdo de 24 años, actual 56° del ranking ATP, logró la mejor victoria de su carrera, pero también cosechó el triunfo más valioso del tenis argentino en casi una década: es el primer jugador nacional en vencer al número uno del mundo desde que Juan Martín del Potro lo hiciera contra el español Rafael Nadal en las semifinales del US Open 2018. Un denominador común sintetiza gran parte de ambos éxitos: Sebastián Prieto, el entrenador de Juanma, también estuvo sentado en el box como coach de Delpo en aquel torneo.
El batacazo llegó, además, para torcer la historia: Sinner marchaba como el destinado a consagrarse en París y conquistar el único de los cuatro torneos de Grand Slam que todavía no ganó, sobre todo porque acumulaba la asombrosa cifra de 30 victorias consecutivas, con cinco títulos Masters 1000 y apenas dos derrotas en el año.
La familia que respira tenis
“Que me perdonen los franceses, pero espero que gane mi hermano, está toda mi familia acá”, dijo Juanma apenas consumado el triunfo ante Sinner. Todo ocurrió en simultáneo: Francisco Cerúndolo (26°), el mayor de la familia, jugaba contra el francés Hugo Gaston a escasos metros, en la cancha Simonne Mathieu, la tercera en importancia del Stade Roland Garros.
Fran, de 27 años, se enteró que su hermano le había ganado a Sinner mientras se encargaba de cerrar su victoria por 2-6, 6-4, 6-2 y 6-1 ante el jugador local. “Cuando gané el partido miré a mi familia y me dijeron ‘2 de 2’. Durante el partido me gritaban que mi hermano estaba ganando. Estoy súper contento por él. Sé todo lo que trabaja, lo que ama el tenis. Le ganó al número uno del mundo a pesar de que no se sentía bien. Estaba dos sets a cero abajo. No es fácil”.
La familia Cerúndolo está conformada por personas que parecen inhalar sólo deporte. Los que están en París junto a los hermanos son la madre María Luz Rodríguez, tenista profesional de menor recorrido y psicóloga (UBA); la heredera del medio María Constanza, de 25 años y jugadora de hockey de Belgrano Athletic y de Las Leonas; y algunas personas más entre las que está Agustina, una prima que celebró su propio cumpleaños con el doble triunfo familiar.
Desde Buenos Aires, por un marcado temor a los aviones, sufrió el padre de los tres hijos deportistas: Alejandro “Toto” Cerúndolo, 309° como tenista en 1982, entrenador de varios jugadores destacados y capitán de la Billie Jean King Cup -ex Fed Cup, el torneo más relevante del tenis femenino por países- a fines de los ’80.
Afamado en el ecosistema de las raquetas por los sobrenombres que suele ponerles a sus hijos, el de Juanma resultó siempre elocuente: Hannibal Lecter, en referencia al psicópata de ficción creado por el novelista estadounidense Thomas Harris. ”Es muy cómico, pero no me gusta mucho, no me siento identificado. Es un asesino serial", contó alguna vez el zurdo, aunque la metafórica analogía bien podría sostenerse por las herramientas que utiliza para fagocitar la cabeza y las piernas de sus rivales. Ocurre desde su gran aparición pública en febrero de 2021, cuando conquistó el ATP 250 de Córdoba en su primera participación en el circuito grande, con 19 años y un tenis enmarañado, táctico y trabajado en plena era de la velocidad y el juego directo.
“Juanma juega un tenis más universal, una forma de juego de mi época, de los ’70 y los ’80: mezcla y tira, es como un cirujano, te va operando, es un ajedrecista. Con Juanma no podés equivocarte un milímetro porque tiene una cabeza que es una piedra y te come. Es un contragolpeador”, explicó su padre respecto de su inusual manera de jugar, más allá de que en los últimos años le sumó a su repertorio más potencia física y algunos tintes de ataque.
Un sobrehueso que ya no asusta
También apodado por muchos como “La Compu”, por su inteligencia, su meticulosidad y su paciencia para jugar al tenis, con una matriz de base tradicional teñida de alturas y variantes -incluso le valió producciones de fotos en ciertos torneos en las que apareció con los dedos índices sobre su cabeza en clara referencia a su cerebro-, para Juanma el camino no siempre resultó feliz.

Juan Manuel Cerúndolo Juan Manuel Cerúndolo, La Compu que eliminó a Sinner. Prensa -
Durante 2022, el año siguiente de ganar en Córdoba, cuando tenía que sostenerse entre los cien mejores, surgió un fantasma que lo obligó a frenar su empuje: una complicada lesión le arrebataría la constancia necesaria para permanecer en el top 100 del ranking.
Se trataba de un sobrehueso en la cadera, llamado “cadera camp”, que le generaba un bloqueo en la zona cada vez que jugaba con sostenida intensidad: la extrema tensión le provocaba repetidos desgarros en el psoas, el músculo que motoriza la zona lumbar, las caderas y la parte superior de las piernas. En 2024 llegó a descender hasta el puesto 206 del listado de la ATP. Se barajó una eventual visita al quirófano, pero el menor de los hermanos pudo eludir aquella dura opción.
“Tuve muchas lesiones, pérdida de ranking, pérdida de objetivos, también un poco de motivación. Mi objetivo es estar sano porque el nivel lo tengo y voy a volver a estar donde estaba", vaticinaba durante aquel martirio Juanma. El aviso se materializó el año pasado, con su vuelta al lote de los cien mejores, y atraviesa su punto cumbre en Roland Garros.
Los otros argentinos
Opacado por el logro de Cerúndolo, Francisco Comesaña también logró una gran victoria al vencer en cinco sets al italiano Luciano Darderi por 7-6 (7-5), 4-6, 6-4, 2-6 y 6-4. En cambio, Facundo Díaz Acosta no pudo aprovechar dos match points y cayó ante el estadounidense Learner Tien por 7-5, 4-6, 3-6, 7-6 (7-4) y 6-3 y Román Burruchaga perdió ante el canadiense Felix Auger Aliassime por 4-6, 6-0, 7-5 y 6-1.



















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