LA CHAMPIONS LEAGUE, O EL FÚTBOL EN ESTADO DE GRACIA
Los franceses se impusieron 5-4 sobre los alemanes en la ida de las semifinales. La serie se definirá la semana próxima. Este miércoles se enfrentan Atlético Madrid y Arsenal.
París Saint Germain y Bayern Munich levantaron un monumento al fútbol en la capital francesa. En la primera semifinal de la Champions League tuvieron cabida todo el talento y todas las emociones que se le pueden demandar a un partido excepcional. PSG llegó a ir ganando 5-2 antes de la primera hora de juego. Pero Bayern no bajó los brazos, dio pelea, se puso a un gol de distancia y no estuvo lejos de haber igualado.
La serie pudo haber quedado casi definida pero el 5-4 final dejó todo abierto para el desquite del miércoles venidero en Múnich. La otra semifinal tendrá lugar este miércoles cuando se enfrenten en la capital española Atlético de Madrid y el Arsenal inglés.
Las tácticas y las precauciones volaron por el aire a los 15 minutos de la primera etapa: en ese instante, el ecuatoriano Pacho le cometió penal al colombiano Luis Díaz, Harry Kane lo convirtió y se desató un torrente de emociones imparables. El arquero ruso Safonov le tapó el 2-0 a Olise (un jugador fenomenal), Dembelé malogró el 1-1 para PSG y a los 24 minutos, Khavaratshkelia cortó hacia adentro ante la marca de Stanisic, y empató con un zurdazo junto al palo izquierdo.
El último cuarto de hora resultó infartante, a puro ida y vuelta. A los 33, Dembelé tiró un córner desde la izquierda y Joao Neves de cabeza adelantó a los franceses. A los 41, Olise recibió por el medio y rodeado de cuatro defensores del PSG clavó un zurdazo alto para empatar 2-2. Y ya en el adicional, hubo otro penal por mano de Alphonso Davies que Dembelé anotó con un derechazo a media altura. Las entradas al Parque de los Príncipes ya estaban pagas. Pero hubo más.
En el segundo tiempo, PSG se propuso definir de contragolpe y lo consiguió: a los 11, Hakimi tiró un centro desde la derecha, Dembelé arrastró las marcas y Khavaratshkelia entró por el segundo palo y puso el 4-2. Y a los 13, Dembelé recibió de Doué y con un derechazo ajustado, marcó el 5-2 que parecía dejar todo liquidado.
Pero los franceses se quedaron sin resto físico para seguir contraatacando, Bayern se les vino encima con enorme confianza y a los 19, Upamecano con un cabezazo corto tras un tiro libre de Kimmich y a los 24, Luis Diaz con un alarde de técnica individual (controló la pelota con el taco izquierdo, enganchó hacia adentro y fusiló con un derechazo) pusieron el 5-4 y a Bayern a tiro de la proeza.
Sobre el cierre, un tiro de Sammy Mayulu dio en el travesaño y en la pelota final de la noche, Pacho salvó sobre la línea un cabezazo bombeado de Kimmich. Todos terminaron exhaustos por haber entregado todo con tal de jugar. La esencia del verdadero fútbol se vio en París. Por eso, este partido será inolvidable. Pase lo que pase la semana que viene en Múnich.



















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