PEDIDO DEL CAMPO: "HOY MÁS QUE NUNCA NECESITAMOS MEDIDAS DIFERENCIADAS"

PEDIDO DEL CAMPO: "HOY MÁS QUE NUNCA NECESITAMOS MEDIDAS DIFERENCIADAS"

Las intensas lluvias complican la cosecha, deterioran cultivos y agravan una ecuación económica ya ajustada. Productores advierten por pérdidas, altos costos y falta de respuestas estructurales.

El campo chaqueño vuelve a quedar en el centro de la escena, esta vez golpeado por una combinación de factores que profundizan una crisis que arrastra desde hace varias campañas. Las lluvias intensas de las últimas semanas, lejos de ser una bendición, generaron complicaciones en amplias zonas productivas y encendieron nuevas alarmas.

"Desde el 15 de abril hasta los primeros días de mayo, en la zona centro cayeron alrededor de 310 milímetros. En el norte estamos hablando de entre 500 y 700 milímetros, una situación muy complicada", explicó Javier Druzianich, productor del centro provincial y dirigente de Federación Agraria Argentina.

El impacto no es uniforme, pero sí preocupante. Mientras algunas áreas muestran cierto margen de recuperación, otras enfrentan pérdidas directas por el deterioro de los cultivos. "El temporal hace que la planta se ponga negra, se abran las chauchas, se caigan los granos y haya mucho brotado. Hoy hay soja en mal estado, con rindes que bajaron considerablemente", detalló.

Altos costos

A este escenario climático se suma un problema estructural: los costos. La logística en el norte del país se posiciona como una de las más caras, lo que termina erosionando aún más la rentabilidad. "Hoy entre flete, comercialización, impuestos y otros gastos, los números son muy ajustados. Se necesita una mirada especial para esta región", sostuvo.

En ese sentido, el dirigente insistió en la necesidad de políticas diferenciadas, como una segmentación de retenciones que contemple a los pequeños y medianos productores. "Ese productor no puede esperar, vive el día a día y ya viene muy golpeado tras varios años de sequía", advirtió.

La preocupación no se limita a la campaña actual. El futuro inmediato también genera incertidumbre. Con márgenes estrechos, muchos productores evalúan si avanzar o no con cultivos como el trigo, mientras otros analizan volcarse al girasol. "El problema es que no hay previsibilidad. Necesitamos diálogo con el gobierno y herramientas como el seguro multirriesgo, pero hoy eso está muy verde", cuestionó Druzianich, quien también marcó la falta de respuestas estructurales.

Además, otro frente de tensión aparece con los compromisos financieros. Muchos productores accedieron a créditos en campañas anteriores que hoy resultan difíciles de afrontar. "Llegan los vencimientos y no hay con qué pagar. La situación es muy delicada", resumió.

Con costos que exigen rindes de entre 2000 y 3000 kilos por hectárea solo para cubrir gastos, el panorama se vuelve cada vez más exigente. En ese contexto, desde la entidad buscan reorganizarse y avanzar en estrategias conjuntas. "Nos estamos reuniendo en la filial del centro chaqueño para trabajar en bloque y ver cómo afrontar lo que viene", adelantó.

D.N