SELECCIÓN ARGENTINA: LA PLATA ANTES QUE LA PELOTA
El campeón del mundo jugará ante dos africanos, mientras el resto de los sudamericanos enfrentan a potencias.
La confirmación que,tras la cancelación de la Finalissima ante España, la Selección Argentina enfrentará en esta penúltima fecha FIFA previa al Mundial a dos seleccionados africanos de segundo o tercer orden Mauritania, (115º en el ranking mundial) y Zambia (91º) ratifica dos ideas que se sabían de antemano: 1º) que en esta penúltima parada antes de la Copa del Mundo, AFA no quiere correr ningún riesgo; y 2º) que los amistosos internacionales están para recaudar y hacer buenos negocios y después, para todo lo demás.
Quienes quieran ir a ver a Lionel Messi y a la Selección tendrán que pagar buen dinero: las entradas generales ya se agotaron a un precio de 90 mil pesos y las plateas salen entre 150 mil y 490 mil. Son valores propios de los grandes espectáculos: la platea más económica para los shows de ACDC en River sale 190 mil pesos y las preferenciales se arriman a los 400 mil. Como siempre sucedió, hay gente dispuesta a esos desembolsos: será la despedida de los campeones del mundo y quizás, los dos últimos partidos que Messi habrá de jugar en el país con la casaca celeste y blanca. Y muchos no querrán perderse semejante acontecimiento. Aunque los partidos se parezcan más a entrenamientos televisados que a juegos con una mínima trascendencia deportiva.
En la misma ventana en la que Brasil y Colombia se probarán ante Francia y Croacia, Uruguay con Inglaterra y Argelia, Paraguay con Grecia y Marruecos, España con Serbia y Egipto y Alemania con Suiza y Ghana, Argentina elige ir de apuro contra dos seleccionados africanos alejados del primer nivel. Y llega al Mundial habiendo enfrentado a rivales poco significativos como Curazao, Indonesia, El Salvador, Costa Rica, Angola y Puerto Rico. Lo que alguna vez fue una excepcion, ahora se hizo costumbre. Pero como en 2022 más o menos sucedió lo mismo (sólo se jugó la Finalissima ante Italia en Wembley) y se terminó trayendo la Copa del Mundo, parece quedar escaso margen para la crítica.
Quedó dicho la semana pasada que el técnico Lionel Scaloni nunca quiso probarse ante España. Ahora le parecen bien estos dos amistosos: tiene definido el 80 por ciento del plantel que va al Mundial (le quedan tres o cuatro puestos por resolver). Y además cree que la mayoría de los jugadores vienen con una exigencia competitiva muy alta y no está mal bajar las cargas, estirar las piernas y trabajar diez días con tranquilidad. Hay pocas conclusiones que sacar y nada mejor que hacerlo ante adversarios de bajas calorías. El momento de los partidos grandes inevitablemente llegará en el Mundial.
Además, que Messi y los campeones mundiales estén diez días en Buenos Aires y llenen dos veces la Bombonera, puede servir de parapeto politico en medio de la avanzada judicial y mediática contra la AFA y su presidente Claudio “Chiqui”Tapia. La Selección Argentina sintetiza diferencias, y une lo que todo lo demás desune. Aunque en el último tramo del periplo rumbo a la Copa del Mundo siga importando más la plata que la pelota.



















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