SINNER-ALCARAZ, EL CLÁSICO DE LA ÉPOCA CON UN PREMIO MAYOR EN MONTECARLO

SINNER-ALCARAZ, EL CLÁSICO DE LA ÉPOCA CON UN PREMIO MAYOR EN MONTECARLO

El número dos del ranking ATP debutó con una victoria ante el francés Humbert y el líder del listado hizo lo propio contra el argentino Sebastián Báez.

Jannik Sinner y Carlos Alcaraz llegaron al Montecarlo Country Club, uno de los sitios más tradicionales y aristocráticos del ecosistema del tenis, con la intención de imponerse en un nuevo episodio de la disputa personal y llevarse el doble premio de la semana: ganar el torneo, el primer Masters 1000 de la temporada europea de polvo de ladrillo, y abandonar el Principado con el número uno del mundo.

La disputa es mano a mano, claro, como suele ocurrir en los últimos años ante el advenimiento de esta época comandada por el nuevo Big Two. En Mónaco, sin embargo, el duelo entre ambos tiene un pequeño desnivel: Sinner, quien debutó con un sólido triunfo 6-3 y 6-0 ante el francés Ugo Humbert (34°), llegó al torneo con la posibilidad de arrebatarle la cima del ranking ATP a Alcaraz incluso sin la obligación de ser campeón.

El sendero independiente para el italiano, reciente campeón en Indian Wells y Miami sin ceder ningún set, será conquistar el título por primera vez en su carrera: en caso de consagrarse al pie del Mediterráneo escalará por tercera vez a la cúspide del listado profesional sin importar lo que fuera a hacer el español, quien ya dio el primer paso rumbo a la defensa del título conquistado en 2025: eliminó por 6-1 y 6-3 al argentino Sebastián Báez (65°), que venía de vencer al suizo Stan Wawrinka.

Semifinalista en dos ocasiones en el torneo del Principado (2023 y 2024), Sinner tendrá otras opciones, además de la que incluye ser campeón, para terminar la semana en lo más alto del escalafón internacional. Si llegara una vez más a la instancia de los cuatro mejores necesitará que su principal rival se despida del torneo antes de los cuartos de final. También escalará a la cima en caso de llegar al último partido y Alcaraz no lo hiciera.

El pequeño desnivel en su favor tiene que ver con su ausencia en la edición del año pasado, por lo que no tienen puntos que defender, mientras que Alcaraz debe revalidar las mil unidades que cosechó tras conquistar el título la temporada pasada. El italiano llegó al Principado con un total de 12400 puntos, ya sumados los dos mil de la doble celebración en los Masters 1000 estadounidenses, mientras que el español lo hizo con 13590, mil de los cuales se perderán y debe defenderlos. La diferencia, en efecto, es sumamente escasa: apenas 190 unidades entre ambos.

Más allá de las especulaciones matemáticas, Sinner ya dejó en claro su postura: “Conozco la posición, la situación y los escenarios, pero no es un solo torneo el que definirá quién es el número uno o el número dos”.

Además profundizó, con la intención de remarcar dónde se encuentra el foco: “Cuando sos un jugador de elite lo importante es ganar torneos. Los puntos, en cierto modo, no interesan demasiado: son secundarios. Yo observo la Race -la carrera anual al Masters- porque ahí se puede ver cómo juega alguien durante todo el año”.

Con la mirada un poco más amplia, la gira europea de canchas lentas, que finalizará después de Roland Garros, ofrecerá una lucha mayor por la cima del ranking. Alcaraz afronta una exigente etapa del año: tiene 3330 puntos que revalidar, con los títulos de Roma y París, además de las semifinales de Barcelona. Sinner, por otro lado, apenas tendrá que defender 1950 unidades: 1300 por la final de Roland Garros y 650 por la definición de Roma, ambas con derrota frente al español.