UN INCREMENTO SALARIAL CON SABOR A UN EMPATE
No es un triunfo, en todo caso se asemeja a un empate, porque tampoco es una derrota. La cosa es que la Federación de Camioneros que dirige Hugo Moyano logró un un más que complicado acuerdo paritario del 5,5 por ciento correspondiente al trimestre diciembre-febrero. Incluye, además, un bono de 600 mil pesos, también pago en cuotas. Ahora solo resta que la Secretaría de Trabajo homologue el acuerdo de una de las negociaciones salariales que se consideran testigo para el resto de los sindicatos. Más allá de que el gobierno se jacte de que obligó a Moyano a tener que resignar puntos porcentuales, lo cierto es que logró superar 1 por ciento mensual que se impuso desde Casa Rosada. Ese techo ya se quebró desde lo simbólico y político.
En un principio Moyano reclamaba, con razón, un incremento del 5 por ciento mensual para este trimestre. También se pedía un bono de 600 mil pesos que aceptaban cobrar en tres cuotas. Ahora se hará en cuatro. Hacia el fin de la semana pasada, cuando todos pensaban en la cena de fin de año o se recuperaban de la navidad, el gremio y las cámaras empresas comenzaba a cerrar el acuerdo "que iba a homologar el gobierno".
Lo acordado dice que la patronal abonará un incremento de 2,2 por ciento para los salarios correspondientes a diciembre. Para los de enero el aumento será del 1,8 por ciento y del 1,5 por ciento para los de febrero.
El reclamo inicial del gremio era de una suba de 5 por ciento en cada uno de esos meses. Con otro gobierno lo habría conseguido, porque las negociaciones con las empresas no estaba tan lejos de lo que pretendían Camioneros. El que impidió que las manos se estrechen fue el gobierno que avisó que jamás homologaría un porcentaje por arriba de lo que está aprobando para otras ramas del trabajo. Obvio, los empresarios retiraron la mano de inmediato contentos de tener que pagar menos.
Es por eso que Camioneros bajó el pedido inicial y consiguieron que el bono de fin de años sea un poco mayor al pedido inicial.
En rigor, todavía Moyano tenía hasta este viernes para seguir negociando. Sin embargo, los días festivos y no laborables conspiraban ante una posible "maniobra" del gobierno que desestabilice lo conseguido.
Según trascendió, el acuerdo incluyó el monitoreo entre las partes del avance de la inflación. Un recurso que le permite al gremio reactivar una negociación que, como todo indica, nunca se podrá cerrar porque los porcentajes de inflación corren riesgo de incrementarse. Sobre todo porque el control del gobierno es frágil ante la inestabilidad de la economía del país.
En el gremio hay quienes se lamentan por el resultado. Les hubiese gustado lograr el 5 por ciento mensual que reclamaban. Otros, más realistas, señalaron que a pesar de la gestión de la Secretaría de Trabajo, se logró en 2024 superar la inflación reconocida por Casa Rosada. Por supuesto que en el Gobierno hablan de un triunfo porque una mejora en la paritaria hubiese generado un caos con los otros sindicatos y se rompería el falso precepto de que una mejora salarial genera inflación. Eso sí, siempre y cuando esa mejora sea del sector de los trabajadores.
La canasta
El que todavía no consigue cerrar el acuerdo salarial es el gremio ferroviario de La Fraternidad que dirige Omar Maturano. Este jueves hubo reunión en Trabajo pero volvió a fracasar. Volverán a verse la cara el próximo 13 de enero.
Maturano, a través de sus representantes, proponen algo novedoso: la generación de una canasta alimentaria que, según el sindicato, equivale a un 10 por ciento del salario que reciben los afiliados a La Fraternidad. Por ahora el gremio insiste con profundizar el diálogo en espera de conseguir que el Estado muestre algún tipo de empatía.
Apuestan, como dicen en un comunicado, al diálogo "como único medio para solucionar la recomposición de los salarios de todos los trabajadores ferroviarios”.
El 27 de diciembre pasado, el gremio ferroviario sorprendió a la contraparte cuando en medio de la discusión salarial presentó un listado de alimentos que sumados equivalen al 10 por ciento del salario de los maquinistas. Los representantes de las empresas estatales que todavía administran el servicio ferroviario quedaron de una pieza ante la bajada a la realidad de los porcentajes que se usan. Según trascendió, La Fraternidad pretendía que desdoblar la negociación al cerrar la deuda que reclaman respecto a los meses de septiembre y octubre de 2024 con esta canasta de alimentos. Recién, entienden, se podrá continuar con la negociación correspondiente a noviembre y diciembre pasado. Hasta ahora no lo consiguieron.



















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