INDEPENDIENTE, CON SED DE REVANCHA

INDEPENDIENTE, CON SED DE REVANCHA

Después de un 2025 para el olvido y sin lugar en las Copas, el Rojo se perfila como uno de los animadores del torneo Apertura.

Cuatro triunfos al hilo en el cierre del Clausura (Platense, Atlético Tucumán, Deportivo Riestra y Rosario Central) y otros cuatro en los amistosos de pretemporada (Alianza Lima, Peñarol, Everton y Wanderers) y un empate (Fénix) permiten a los hinchas de Independiente ilusionarse con un equipo sólido. Claro que la verdad se verá cuando se juegue por los puntos: este viernes a las 20 (arbitraje de Nazareno Arasa y televisación de ESPN Premium) recibirá en el Libertadores de América - Ricardo Bochini a Estudiantes, el último campeón, que además viene de golear 4 a 0 a Ituzaingó por la Copa Argentina.

Independiente tiene todo para ser uno de los animadores del Apertura tras un 2025 que terminó para el olvido. Con cierto tiempo de trabajo de Gustavo Quinteros como DT, buenos resultados en los amistosos de enero y la presencia de una interesante camada de juveniles, hay lugar para esperanzarse con que al fin se revierta la situación de no ganar un torneo local desde el 2002. Una racha que va para los 24 años.

Sin embargo, la presión es doble, porque Independiente no participará de ningún torneo internacional. Con el campeonato Apertura como único objetivo, entonces, los cañones apuntan ahí.

La base del equipo será la del 2025, aunque con algunos cambios. Quinteros le aportó al juego un nivel de contundencia que antes no tenía, además de resultados positivos. Los mismos jugadores reconocieron que hubo “un cambio de mentalidad”. La incorporación de Ignacio Malcorra desde Rosario Central elevó las expectativas de 0 a 100 en segundos. Si cuando se anunciaba su llegada había dudas por su edad (38 años), su nivel en los pocos partidos que jugó la semana pasada las despejaron. Desde lo físico, Malcorra también demostró que está a la altura de la exigencia. De hecho, fue uno de los jugadores de mejor condición física durante el año pasado en Central. Además, se lo ve motivado.

La salida de Felipe Loyola para incorporarse al Pisa de Italia dejará uno de los huecos más difíciles de llenar. El chileno fue una de las figuras en el último año, más allá de que en el segundo semestre tuvo un notorio bajón, al igual que sus compañeros. “La operación se realizó a préstamo por 6 meses, con un cargo de 1,3 millones de euros y un bono de 200 mil euros por objetivos. También tiene una obligación de compra de 5,5 millones por el 70% del pase, en caso de que participe en 5 partidos con su nuevo equipo. Por último, se acordó una opción de compra por el 30% restante cotizada en 4,25 millones”, informó el club. El dinero es más que bienvenido.

Otro que se fue es Pablo Galdames (al Burgo, de España), quien pudo tener su segundo de gloria, pero lo dilapidó cuando erró una posibilidad de gol en el tiempo de descuento del clásico de Avellaneda, en el Cilindro. Ese choque ante Racing era el del debut de Quinteros como DT y podría haber significado una levantada anímica que se postergó unas semanas más.

Queda por definir aún qué otros jugadores se irán y otras posibles incorporaciones. Además, está la situación de Javier Ruiz, quien volvió del préstamo en Barracas Central y no quiere seguir en el club de Avellaneda. Pese a que Quinteros habló con él y le aseguró que lo tiene en cuenta, su postura de no entrenar lo llevó a ser marginado del plantel.

El otro gran referente del juego es Kevin Lomónaco. Siempre a punto de ser vendido. Recuperó su nivel respecto del año pasado y es fundamental. Pocos defensores del fútbol argentino actual tienen la solidez de Lomónaco en salida y quite. Luciano Cabral es la otra gran apuesta de juego, más allá de que aún no pudo explotar del todo después de un inicio más que aceptable en 2025. Seguirán Rodrigo Rey en el arco, con todo lo que significa, y Santiago Montiel, una de las figuras del equipo. Habrá que ver qué ocurre con Gabriel Ávalos, que si bien se reencontró con el gol, no pudo todavía repetir el nivel que tuvo en Argentinos Juniors. Y si el uruguayo Matías Abaldo sigue jugando como lo hizo en los últimos partidos (calidad, gambetas, lucha y gol), será una de las máximas referencias del plantel.

Hay una base de juveniles sobre la que se apoya Quinteros, avalado por el coordinador del fútbol juvenil e infantil de Independiente, Hugo Tocalli. Ahí está pidiendo pista la gran joya, Tomás Parmo, de apenas 18 años. La misma edad que Luciano Barros Ayala. Con 17, Fernando Closter y Santino Viollaz. Y se agregan Nicolás Garrido, Mirko Díaz, Josías Palais, Mateo Pérez Curci (19 años) y Nahuel Junco (20).

No será un dato menor, sobre todo con el correr de los meses, que este es un año electoral. Los resultados de la cancha reflejarán el mal humor entre los hinchas y socios; y viceversa. El oficialismo, encabezado por Néstor Grindetti, hizo una gestión pésima a nivel deportivo e institucional y, encima, se encuentra dividido. Los insultos a la dirigencia son moneda corriente cada vez que el equipo juega de local. Algo que solo se detiene con las amenazas de una parte de la barra brava. En consecuencia, es una incógnita cómo se llegará para el acto electoral. Por lo pronto, el fútbol vuelve a ser la gran esperanza de los hinchas del Rojo.