LA FÓRMULA 1 RECIBIÓ A DORIANE PIN

LA FÓRMULA 1 RECIBIÓ A DORIANE PIN

En medio de momentos históricos que fueron desde la Luna a un estadio de la Bundesliga, el automovilismo no quiso quedarse atrás y puso sus focos en la pilota francesa Doriane Pin, quien estos días se sumó a la pequeña lista de mujeres que se subieron a un monoplaza de Fórmula 1 y en su caso, además, se estrenó como la primera en hacerlo en un Mercedes.

“Manejar un auto de Fórmula 1 por primera vez fue irreal. Aunque ser una mujer pilota no me define, fue genial mostrar lo que podemos hacer”, contó emocionada y agradecida Pin, quien desde este año es parte del equipo Mercedes como pilota de desarrollo. La nacida en Ivry-sur-Seine de 22 años giró 76 vueltas en el histórico circuito de Silverstone el viernes pasado, en el marco de un evento oficial de pruebas, con el modelo que su escudería usó en la temporada 2021. “El W12 es muy diferente a los otros autos que he podido conducir -explicó la francesa-. Todo es distinto, más grande y potente. Me alegro de haber podido ganar confianza vuelta tras vuelta y demostrar de lo que era capaz“.

Con esta actuación, Pin entró a esa corta lista de las siete mujeres que, en lo que va del siglo, estuvieron oficialmente al volante de un Fórmula 1. La acompañan en ese pequeño grupo de pioneras la británica Katherine Legge, la española María de Villota, la suizo-italiana Simona de Silvestro, la escocesa Susie Wolff, la colombiana Tatiana Calderón -primera latinoamericana en subirse a un monoplaza del Gran Circo- y la también británica Jessica Hawkins, quien hasta este viernes había sido la última mujer que pilotó oficialmente en un test de la Máxima, en 2023. Aunque la estadounidense Sarah Fisher se subió a un McLaren de la Máxima en 2002, se trató de una breve demostración de apenas tres vueltas que la categoría deja afuera en los registros de sus pioneras.

De las siete, Susie Wolff (pareja de Toto, jefe del equipo Mercedes) es la única que lo hizo participando en un fin de semana de la Máxima y no en el marco de pruebas. Como pilota de Williams, Wolff se convirtió en 2014 en la primera mujer en participar de un evento de Fórmula 1 en 22 años, cuando giró en la primera práctica libre del GP de Gran Bretaña -lo haría luego en tres fines de semana más- y dejó atrás la participación de Giovanna Amati en el Gran Premio de Brasil de 1992.

La historia tiene sus momentos circulares y uno de ellos enlaza este logro de Doriane Pin con aquello conseguido hace 12 años por Susie Wolff. Si bien no hace falta decir que Mercedes apostó por la francesa por su calidad y trayectoria al volante, sí vale destacar que su ascenso tuvo un punto de quiebre cuando se consagró campeona de la última temporada de la F1 Academy. La categoría femenina de elite del automovilismo (respaldada por la FIA y la Fórmula 1) se inició en 2023 y es dirigida desde entonces por Wolff. Pin se coronó en 2025 con el equipo Prema Racing, tras sumar 172 puntos y registrar ocho podios que incluyeron sus cuatro victorias en Shanghai, Miami, Montreal y Las Vegas.

Esta historia que ahora también escribe Pin incluye un exclusivo grupo de cinco pilotas históricas, que se cuentan con los dedos de una mano y son las únicas que compitieron en la Fórmula 1.

La primera fue Maria Teresa de Filippis, napolitana nacida hace un siglo que se inició en el automovilismo para ganarles una apuesta a sus hermanos, quienes creían que ella no podría correr rápido. La italiana, que en sus días de actividad idolatraba al argentino Juan Manuel Fangio, participó de cinco fines de semana de carrera entre 1958 y 1959: corrió en tres Grandes Premios (para los otros dos no logró clasificar), entre los cuales el de Bélgica de 1958 quedará en las páginas doradas por haber sido el primero en el que compitió una mujer; de Filippis finalizó 10ª al mando de un Maserati 250F, el mismo modelo con el que Fangio había conquistado su quinta corona un año antes. Fue la única vez que logró cruzar la bandera a cuadros.

La máxima pionera vivió hasta los 89 años y contó que decidió abandonar las carreras porque ya eran muchos los amigos pilotos que morían accidentados. “Al principio pensaron que no podría competir, pero llegué hasta la Fórmula Uno -reflexionó de Filippis en diálogo con The Observer en 2006, consultada sobre la actitud de los varones durante sus días en la Máxima-. La única vez que me impidieron correr fue en el Gran Premio de Francia. El director de carrera dijo: ‘El único casco que una mujer debería usar es el de la peluquería’. Aparte de esa vez, no creo haber sufrido ningún prejuicio. Solo sorpresa por mi éxito”.

A de Filippis la acompañan cuatro nombres en ese selecto grupo que integran las únicas que corrieron en el Gran Circo. La italiana Maria Grazia “Lella” Lombardi, la única mujer que logró puntuar en una carrera, con su medio punto en el Gran Premio de España de 1975, y quien posee el récord de GP disputados por una mujer (12). La británica Divina Galica, quien no clasificó en ninguno de los tres GP de los que fue parte pero volvió histórica la cita de Gran Bretaña en 1976, junto a Lombardi, ya que fue la primera y única carrera de la Fórmula 1 con más de una mujer inscripta. La sudafricana Desire Wilson, quien no lo logró clasificar en su única oportunidad en la Máxima -el Gran Premio de Gran Bretaña de 1980- pero es la única mujer de la historia que ganó una carrera con un monoplaza de Fórmula 1, con su victoria en Brands Hatch por la Fórmula 1 Británica en 1980 (una serie que no formaba parte del Campeonato Mundial). Giovanna Amati fue la última mujer que compitió en un GP de Fórmula 1: la italiana no logró clasificarse en ninguna de sus tres participaciones en 1992 (Sudáfrica, México y Brasil) y Brabham la despidió y reemplazó por Damon Hill; aunque el británico sería campeón mundial cuatro años después con Williams, también falló en sus primeras (cinco) clasificaciones de aquella temporada inicial.

Quizás Doriane Pin, todavía abrumada por la emoción de haber probado un monoplaza de Fórmula 1, no pueda figurarse entre esas mujeres que han sido pioneras en un universo deportivo históricamente dominado por varones. “Fue el mejor día de mi vida -contó la francesa, a quien su familia acompañó y disfrutó en cada giro-. No quería bajarme. Estaba muy triste cuando todo terminó. Al día siguiente le escribí a mi mecánico y le pregunté: ‘¿Cuándo podemos volver a salir?’”.

En menos de dos meses, Pin correrá Las 24 Horas de Le Mans, la prueba de resistencia más antigua del mundo. Será su segunda vez en el mítico circuito francés luego de su actuación en la edición 2023, cuando coincidió con los argentinos José María “Pechito” López, Esteban Guerrieri, Nicolás Varrone y Luis Pérez Companc, aunque en distintas categorías. La joven Pin, sin embargo, sueña con un futuro en la Máxima, esa categoría dorada que apenas probó hace unos días y no la volvió a dejar dormir. “Todavía oía el motor y no podía dejar de pensar en estar al volante”, aún se acuerda. Seguirá trabajando en búsqueda de ese sueño, uno que no sea “irreal”, que se anime a jugársela por su calidad al volante y que le dé protagonismo a más pilotas de las que se cuentan con los dedos de una mano. “Mi objetivo -se ilusiona ella- sigue siendo competir en la Fórmula 1 y poder hacer algo más que una sesión de pruebas”.